Lengua y Literatura-3° Bachillerato
Lengua y Literatura
William Waterhouse
viernes, 24 de noviembre de 2017
lunes, 20 de noviembre de 2017
sábado, 10 de diciembre de 2016
El romanticismo
El Romanticismo es un movimiento artístico, literario y
cultural que tuvo su incio en Inglaterra y Alemania a fines del siglo XVIII, y
se extendió a otros países de Europa y las Américas durante la primera mitad
del siglo XIX. Marcó una ruptura con la ideología de la Ilustración.
Si bien hoy el término "romántico" se asocia
generalmente con el amor, en el siglo XVII se utilizaba para describir la
emoción que despiertan aspectos agrestes y melancólicos de la naturaleza, así
como sinónimo de algo increíble e inverosímil. En el campo literario y
artístico de esa época, el adjetivo era antónimo del estilo clásico y
grecolatino, como por ejemplo la literatura medieval y barroca.
Algunos críticos consideran Baladas líricas (1798), de
Williams Wordsworth y Samuel Coleridge, la primera obra de este movimiento,
pero otros mantienen que apareció una década antes con las obras de Robert
Burns, William Blake y Mary Wollstonecraft.

El conversatorio
Al conversatorio también se le conoce como lluvia de ideas,
es una técnica para generar muchas ideas en un grupo. Requiere la participación
espontánea de todos.
REGLAS:
Enfatizar la cantidad y no la calidad de las ideas.
Evitar críticas, evaluaciones o juzgamientos de las ideas
presentadas.
Presentar las ideas que surgen en la mente, sin elaboraciones
o censuras.
Estimular todas las ideas, por muy "malas" que
ellas puedan parecer.
"Utilizar" las ideas de otros, creando a partir de
ellas.
se usa para generar un gran número de ideas en un corto
periodo de tiempo.
Se puede aplicar en cualquier etapa de un proceso de
solución de problemas. Es fundamental para la identificación y selección de las
preguntas que serán tratadas en la generación de posibles soluciones. Es muy
útil cuando se desea la participación de todo el grupo.

José Joaquín de Olmedo
(José Joaquín Olmedo y Maruri; Guayaquil, Ecuador, 1780 -
1847) Político y poeta ecuatoriano. Hijo de padre español y madre guayaquileña,
realizó sus estudios en el colegio se San Fernando de Quito y en la universidad
de San Marcos de Lima, donde coronó su carrera de abogado; entre sus compañeros
siempre sobresalió como versificador.
Tras regresar a su ciudad natal, fue enviado a las Cortes de
Cádiz, donde pronunció su famoso discurso "Sobre la supresión de las
Mitas", por medio del cual logró que se aboliera esa institución. En
dichas Cortes ejerció de secretario hasta que fueron disueltas por Fernando
VII. Ante la persecución desatada contra los diputados, Olmedo se vio obligado
a esconderse en Madrid.
José Joaquín Olmedo
Toda su vida se debatió entre los cargos públicos y el deseo
de dedicarse a las letras. Así, en el momento en que Guayaquil declara su
independencia, Olmedo fue nombrado miembro de la Junta de Gobierno, redactó una
constitución para Guayaquil, reorganizó el ejército y colaboró con Sucre en el
triunfo de Pichincha. Sin embargo, después de esta batalla, cuando Bolívar
llegó a Guayaquil y anexionó esta ciudad a Colombia, Olmedo protestó y se fue
con otros guayaquileños a Perú, donde fue electo diputado por el Departamento
del Puno y ayudó a redactar la primera constitución de aquel país.
En 1823, viendo en peligro la libertad del Perú, pidió ayuda
a Simón Bolívar; tras el triunfo de éste en la batalla de Junín, Olmedo
escribió en su honor el famoso Canto a Bolívar. Más tarde (1825), se desempeñó
por mandato de Bolívar como diplomático en Londres y en París. De nuevo en su
país, participó como representante por Guayaquil en la Constituyente de Ambato.
En 1830 ocupó la vicepresidencia de la república y la prefectura de Guayaquil.
Aunque apoyó a Flores en el proceso de separación del
Ecuador de la Gran Colombia, cuando aquel gobernante quiso abusar del poder se
opuso a él y participó en la revolución antifloreana del 6 de marzo de 1845,
tras lo cual fue nombrado presidente del triunvirato al lado de Vicente Ramón
Roca y Diego Noboa. Cuando murió, en todas las ciudades del país se celebraron
funerales en su honor.
En su obra poética predomina un neoclasicismo al estilo de
Meléndez Valdés, perceptible en obras como su delicado soneto A la muerte de mi
hermana, su oda Al árbol, su Elegía en la muerte de la Princesa de Asturias, su
Alfabeto para un niño y su Canción indiana, composiciones descollantes entre un
conjunto que se acerca al centenar. Pero la patria y la política le empujan a
escribir dos grandes cantos en los que se advierte más la influencia de
Quintana y hay indudables anticipos de romanticismo: La victoria de Junín o
Canto a Bolívar (1825) y Oda al general Flores, vencedor de Miñarica (1843).
Considerado el gran clásico de la epopeya hispanoamericana, Menéndez Pelayo
sitúa a veces a Olmedo por encima de Bello y de Heredia.
También se dedicó al periodismo, y se mostró en todos sus
escritos como un hombre de amplia formación clásica con cierto sabor romántico.
Trabajó junto a los grandes hombres de la independencia: Simón Bolívar, José de
San Martín, Vicente Rocafuerte y el general Flores, pero lo hizo con libertad,
y con criterios de propia responsabilidad, primero hacia su ciudad, Guayaquil,
cuya independencia propugnaba tanto frente a Ecuador como frente a Perú; luego
frente a la autonomía del Ecuador y, finalmente, por la dignidad de los
indígenas.
Eugenio Espejo
Fue nombrado primer director de la biblioteca pública,
compuesta por más de 40.000 volúmenes procedentes de los fondos de la Compañía
de Jesús, recientemente expulsados. También publicó importantes trabajos de
medicina, como las Reflexiones acerca de las viruelas (1785), el cual se
convertiría en el primer texto científico que refería la existencia de
microorganismos (inclusive antes que Louis Pasteur) y que definiría como
política de salud conceptos básicos en la actualidad como la asepsia y
antisepsia de lugares y personas. Más adelante colaboró en la creación de la
Sociedad Patriótica de Amigos del País de Quito o Escuela de la Concordia de la
que fue designado secretario, a semblanza de las otras que comenzaban a surgir
en España y en las colonias y, sobre todo, editó el primer diario de la ciudad:
Primicias de Quito.
Juan Bautista Aguirre
Como escritor religioso tomas salinas cultivó la oratoria
sagrada, y como poeta escribió gran número de versos que responden a una amplia
temática que va desde los poemas religiosos y morales a los de tipo amoroso, a
menudo mitológicos. Su poesía se encuentra muy anclada en la corriente
gongorina.
Juan Bautista Aguirre, pese a ser el primer poeta colonial
de lo que luego sería el Ecuador, permaneció desconocido y subestimado por
mucho tiempo hasta que en 1918 el intelectual ecuatoriano Gonzalo Zaldumbide le
devolvió su merecido sitial por medio de un artículo titulado "Un Gran
poeta guayaquileño del S.XVII, el Padre Juan Bautista Aguirre".
La mayor parte de su producción no fue descubierta hasta
1937, cuando se encontraron sus "Versos castellanos, obras juveniles,
misceláneas", entre los cuales destaca la epístola en décimas "Breve
diseño de las ciudades de Guayaquil y Quito"
Suscribirse a:
Entradas (Atom)